ENERGETICA CHINA

El origen de la energética.

                                    Sergio Castañeda

 

LA ASTROLOGÍA DEL EMPERADOR AMARILLO

 

El Emperador Amarillo 黃帝 (2.698-2598 AC) dijo:

 

“He escuchado que en la remota antigüedad existían hombres a quienes se denominaba “verdaderos”[xvii] (zhen ren), los cuales dominaban las leyes de los cambios de yin y yang en la naturaleza, podían controlar su respiración y sus estados anímicos, efectuaban ejercicios respiratorios de manera que tanto su constitución física como su estado anímico alcanzaban un alto grado de armonía, y su vida, al igual que la de la naturaleza, nunca llegaba a su fin. Tal es el resultado de dominar el “método para alimentar la vida” (Yang sheng zhi dao).

En la antigüedad media había “hombres sabios perfectos” (zhi ren) que seguían normas morales puras y podían dominar dicho método según los cambios de yin y yang en la naturaleza, podían vivir alejados del resto de la sociedad al acumular la energía en su interior y vivir en contacto continuo con la naturaleza, y tenían una gran capacidad tanto auditiva como visual, de modo que podían ver y escuchar objetos de las ocho direcciones[xviii] Estos hombres, al igual que los virtuosos, seguían el mismo camino

Al mismo tiempo, existían “hombres sabios”(sheng ren) que vivían tranquilos en un ambiente natural, respetaban los cambios de los ocho vientos, seguían las costumbres sociales comunes, mantenían un estado anímico armónico, a la vez que se relacionaban con el resto de la sociedad sin alterar su orden, efectuaban trabajos físicos armónicos, no se alteraban internamente y se sentían felices con su situación. Por eso, su apariencia física no se debilitaba con facilidad y sus años podían contarse hasta 100.

A su vez, había “hombres eminentes” (xian ren) que vivían en concordancia con los cambios de la naturaleza, los cambios de posición del Sol y la Luna y de la localización de las estrellas, siguiendo los cambios del yin y yang y diferenciando adecuadamente las cuatro estaciones del calendario, para regular así la actividad propia de su organismo. Estos hombres se guiaban por el camino de los hombres verdaderos.

Aun cuando el hombre pueda tener una larga vida, ésta llega a su fin”.

El Emperador Amarillo, se sitúa en el centro del  Ming Tang, el templo de la luz, desde allí, observa el movimiento del cielo, crea los puntos cardinales,   para observar y registrar el movimiento del Sol, de la luna, los planetas y las estrellas por la gran bóveda celeste, encontrando que el movimiento de las luminarias, crea el Qi, y a partir de éste, el Cielo y la Tierra , el Yin y el Yang, las cuatro estaciones, las ocho direcciones, los ocho trigramas  y los cinco movimientos, y del cual el ser humano recibe ese soplo cósmico que lo convierte en un caminante de la eternidad.

Huangdi para dirigirse a sus ministros miraba hacia un punto que llamo Sur y sus espaldas el Norte,  en el Norte la parte más baja Yin que producía el invierno y mirando hacia el Sur la parte más alta Yang que producía el verano, el Sol salía a la izquierda del soberano y se ocultaba a su derecha, a  la izquierda, Yang, la denomino Este y la derecha, Yin, la denomino Oeste”.

 

 

El Emperador Amarillo concluyó  que el periodo anual que recorre el Sol por la Ecliptica, llamada por el Emperador, el camino del Tao, en su movimiento aparente, transitando por la banda zodiacal que contiene las doce constelaciones, reproduce a mayor escala el mismo ciclo que el día y la noche. El inicio del año solar chino el 4 de Febrero, en el termino solar  Li Chun (Comienza la primavera) en el punto cardinal NE, corresponde al periodo en que la energia Yang comienza su crecimiento, hasta equilibrar a la energia Yin, momento en el que se produce el Equinoccio de Primavera- Chen Fen春分, al tener el día la misma duración de la noche. A partir de allí el Sol en su recorrido por el camino del Tao  gana en claridad y brillantez hasta llegar a su máxima plenitud, el Solsticio de Verano- Xia Zhi 夏至, que se corresponde con el Sol al mediodía, momento de máxima exuberancia del Yang y se  empieza a generar la energia Yin, esta gana fuerza hasta equipararse con el Yang, y producir el  Equinoccio de Otoño-Li Qui 立秋, momento en que los dos polos terrestres  se encuentran a una misma distancia del Sol, así la luz se proyecta por igual en los dos hemisferios y el día tiene la misma duración de la noche, en ese momento la energia Yin empieza a tomar supremacía  hasta llegar el Solsticio de Invierno, momento de máxima exuberancia de la energia Yin y en el que empieza a producirse la energía Yang, en el término solar Dong Zhi 夏至.

Originándose de tal manera la alternancia entre el Yin y el Yang, identificándose el Yang con el Sol, con el día, la luz, el movimiento, el calor,  y el verano y el Yin con la Luna, la noche, la obscuridad, la quietud, el frio y el invierno. Yang, tonal. Yin, nagual.

El SUWEN en el marco de las estaciones, en el capítulo 5 dice “El Yang procrea y el Yin crece; la primera fase hace referencia a la fase del Sol en  Primavera y Verano, el Yang tiene un límite de expansión de lo contrario su fuente se agotaría, crece, mientras tanto el Yin se transforma y en otoño e invierno el  Yang se resguarda y el Yin va asumiendo su tarea a través de la quietud, las hojas y frutos se marchitan, la energía desciende y el Yang se interioriza y se conserva”.

En  las estaciones, el invierno muta en  primavera, la primavera en verano, el verano en otoño,  el otoño en invierno, hasta iniciar de nuevo el ciclo, todo en la tierra, dando lugar a los cinco movimientos (Agua, Madera, Fuego, Tierra, Metal), estableciendo correspondencia con el ciclo circadiano; este ciclo de mutaciones, se inicia  en el momento en que alguno de sus dos principios alcanza su máximo, cuando se llega al máximo Yin en el Solsticio de invierno, comienza a ascender el Yang y cuando se alcanza el máximo Yang en el Solsticio de verano comienza a ascender el Yin. Asi el ser humano mantiene su armonía, su Yin interno con su Yang externo, en equilibrio con el devenir cosmico.

EL RETORNO DEL CHAMAN COSMICO: EL LEGENDARIO Y MISTERIOSO YU.

I.-  EL CHAMANISMO CÓSMICO.

 

 

Cuando los Huaxia 華夏, en la más remota ancestralidad en los tiempos de Shen Nong神農 , el Divino Labrador, hace cerca de cinco mil años, poblaban la región del norte de Henan, en el valle fértil del rio Amarillo-Huang He 黄 河, no existían los conflictos y la abundancia se lograba sin mayor esfuerzo, los hombres y mujeres se reunían en grupo, habitaban un mismo lugar y se gobernaban así mismos;  vivían en el vientre de la naturaleza, no percibían diferencia entre el mundo exterior y el mundo interior, estaban fundidos con la naturaleza, y eran uno solo con ella. Toda manifestación del ser, que lo desequilibra y enferma, es una entidad astral que ingresó en el cuerpo; es tratada y  trasmutada por las mujeres Wu巫, que aplicando calor con una moxa  de Ai Yé(艾叶)   (artemisa envejecida), estimulaban el sitio afectado, y  danzando, realizaban pases con las manos, y entraban en el cuerpo enfermo, para  movilizar las energias estancadas, hasta restablecer el fluir continuo de la energia en el ser.

Así como obscuridad y noche significan muerte, el Sol (Tian Yang) es el gran dador de vida, es  el poder del fuego, representa el principio masculino y todo lo que es Yang. La Luna (Tian Yin), oculta un gran misterio, tiene fases, es mutable y misteriosa como las mujeres chamanas  Wu, bajo su luz a los espiritus se les evoca mejor, la Luna se convierte en el poder de la magia, en el poder de todas las operaciones misteriosas, representa el principio femenino y todo lo que es Yin.

Los  Huaxia 華夏, con poder chamanico, se funden con la naturaleza, se conectan con las estrellas para bajar a la tierra su conocimiento y sabiduría.  El más grande de los chamanes Huaxia…El legendario Yu大禹, danzaba  en el momento de los pasos del Sol y la Luna, de los planetas y de las estrellas de la Osa Mayor por la gran bóveda celeste quien tiene en el techo de los Huaxia a Tien Ki, la cabeza de la serpiente de la constelación del dragón, la estrella polar llamada por los occidentales Thuban; son sus grandes espíritus y se fusionan con estos, los hombres y mujeres  se sienten atraídos por sus energías, algunos nacieron cuando las luminarias y las estrellas estuvieron en lo alto, sobre sus cabezas. Así era que el misterioso Yu, desde muy joven observaba el cielo, embrujado por la luminosidad de la danza, absorbía la luz, que de esa bóveda mágica emanaba; de un cielo que poseía magia y movimiento.

Con el mandato del cielo envuelto en la piel de un oso, heredado de sus ancestros, el legendario Yu, chamán  cósmico de la tribu de la serpiente, se envolvía en su energía y danzando con las mujeres Wu, se elevaba a las estrellas; en ese vuelo cósmico ( feitian) (飞天) , recibía sabiduría y poder, así los Huaxia fueron creciendo con tal entendimiento, en  el valle fértil del rio Amarillo. Antes de Yu, la tradición vino de Yao 堯  y Shun舜, últimos soberanos de la saga, que inicio  con los tres augustos Fuxi 伏羲, Shennong 神農 y Huang-di 黃帝.

El tercer soberano de los Huaxia, Yao堯, descendiente de la saga de los tres augustos, se sentía atribulado al ver su territorio permanentemente anegado por continuas inundaciones que destruían cosechas y puentes, trayendo periodos de escasez  y en algunos de hambruna; la tarea de controlar estas, fue asignada al padre de Yu, llamado Gun, quien durante largos años lucho contra ellas sin lograr detenerlas, construyo diques que contenían las aguas, que finalmente colapsaban por el estancamiento de las aguas y las arremetidas de los ríos.

Yu recibe la orden del Rey Shun舜 de acometer la tarea. Yu ejecuta la empresa, canalizando  los ríos hasta lograr que lleguen a los cuatros mares sin interrupción, sin desbordarse de sus límites; la ruta  del agua es canalizada, para que fluya a un ritmo cósmico, que inicia en su lugar de nacimiento, en lo más profundo, el pozo(TING), energia  que después progresa a manantial(IONG), hasta llegar a arroyo (IU) , crecer en rio (KING) y llega a los cuatro mares (HE), tal como transita la energía en los meridianos(canales) energéticos del cuerpo humano. El legendario Yu al cabo de doce  años culmina la gran obra, canaliza y regula las aguas del rio Amarillo y sus tributarios, y retorna la prosperidad a la tribu de los Huaxia, a la tribu de la Serpiente.

El misterioso Yu danzaba ante su tribu, ante la luz de las estrellas que difuminaban una estela  centelleante en el centro de su territorio, la danza con el resonar de los tambores y los vientos silbantes , lo llevaban a ascender en espiral y con el paso de Yu, entrar en los nueve senderos del dragón, y llegar a la estrella cabeza de la serpiente que lo envolvía en su energia, hasta  entrar en contacto con el planeta Júpiter que se alineaba cada doce años con las estrellas del asterismo gran cazo, de la constelación de la Osa Mayor. Así Yu se llenó de magia y convertido en Fang Shih, portador de sabiduría milenaria, aprendió a dominar a los espiritus causantes de las enfermedades de su pueblo, a conocer las energias provenientes de las poblaciones estelares y los niveles, celeste, humano y  terrestre, que dotaron a los Huaxia de un conocimiento superior, desconocido para los demás pueblos.

 

 

El misterioso y legendario  Yu llevado por los espiritus danzantes, buscaba en las estrellas la guía y el destino de su pueblo, observaba como  las estrellas del asterismo del gran cazo de la constelación de la Osa Mayor, caminaban círcumpolarmente alrededor de la estrella Tien Ki, la estrella polar, la estrella Thuban, la estrella cabeza de la serpiente de la constelación del Dragón.- donde reside la Unidad suprema. El misterioso y legendario  Yu llevado por los espiritus danzantes, buscaba en las estrellas la guía y el destino de su pueblo, observaba como las estrellas del asterismo del gran cazo de la constelación de la Osa Mayor, caminaban círcumpolarmente alrededor de la estrella Tien Ki, la estrella polar, la estrella Thuban, la estrella cabeza de la serpiente de la constelación del Dragón.

Desde la época del emperador Amarillo, Thuban  dominaba la bóveda celeste de la tribu de la serpiente, de los Huaxia,  Thuban ejercía como estrella polar en aquellos tiempos, en ese retorno milenario la estrella llenó de magnificencia el cielo de los Huaxia e ilumino al emperador  Amarillo, para sembrar una saga de la cual el misterioso Yu, creo un orden cósmico contenido en la secuencia del segundo cielo, para que la naturaleza y el ser humano se encontraran en entendimiento con los mandatos del cielo.

Construyendo el primer sincronario, Da Yu se convirtió “en el que hace girar la rueda”,  al armonizar, equilibrar y organizar la energía siguiendo el patrón natural de los ciclos; desde el centro, en el  Ming Tan, Templo de la Luz, Da Yu guiaba los destinos de su pueblo; al corresponder los movimientos del cielo con los estados de la naturaleza y del ser humano, gobernaba  de acuerdo al Tao, principio regulador del universo, del espacio y del tiempo, adentrándonos en la ciencia que mide el tiempo, que percibe los estados de la naturaleza a través de la calendárica.

La estrella polar permanecía quieta casi sin moverse, más sin embargo al igual que las demás estrellas  avanzaba un grado cada 72 años; las estrellas deben caminar por la Eclíptica durante 25.920 años para retornar a su origen, la  misma duración del giro que da el el eje terrestre en su movimiento de precesión. Al igual que el Sol, la estrella Yaong Kwang (Alkaid), la estrella del resplandor centelleante, en su movimiento  alrededor de la estrella polar, avisaba de las estaciones, y así los Huaxia empezaron a llevar registro de los movimientos del cielo, cuando la última estrella del gran cazo se alineaba con la estrella polar por el Este, momento del equinoccio de primavera.

El legendario Yu andaba libremente entre el Cielo y la Tierra, chamán cósmico,  mostro a su pueblo el camino, guiado por el orden cósmico del segundo cielo, acompasaba el devenir de su pueblo con  los ritmos de la naturaleza, trajo fertilidad y bienestar a los Huaxia; al fundar la dinastía Xia夏la primera dinastía, el legendario Yu nutrió  de magia y poder la ancestralidad china, mostrando  su más profunda esencia.

Yu recibía en sus vuelos cósmicos, trascendencia y poder, cuando en los tránsitos de Júpiter canalizaba la energía de las estrellas del gran cazo; de las siete  estrellas provienen las energías que dan lugar a los cinco reinos mutantes, presentes en la estrella de cinco puntas que se forma con el ciclo sinódico de Venus y que forma la estrella pentagonal, pilar de los cinco movimientos

 

Cada vez, cada doce años el planeta Júpiter, señor del ciclo sexagesimal transita por cada una de las siete estrellas del gran cazo,  bajando el cielo a la tierra, Yu danzaba, danzaba con su tribu y las mujeres Wu, con su danza de poder, el paso de Yu, danzando como un Oso, recorría en espiral los nueve senderos del dragon hasta llegar en el feitian飞天 al cielo, fundiéndose con la energía de  las estrellas.

De cada estrella del gran cazo, Yu  recibía su poder, recibía la magia de la sanación  y así la entregaba a las chamanas Wu; Yu recibía poder de cada estrella, de cada movimiento, para transmutarlo y colocarlo en equilibrio, con  el ser humano y la naturaleza, y eran los tránsitos de Júpiter los que activaban esta energia, llamada Qi Cosmico; el sexagesimal era el ciclo completo de Júpiter por cada uno de los cinco movimientos, así Júpiter era el canalizador de la sabiduría y magia que portaban las poblaciones estelares. Sabiduría y magia que se fue convirtiendo en conocimiento, con la teoría de los cinco movimientos (Wu Xing), los troncos celestes y ramas terrestres y su perfecta sincronía con la alternancia del Yin y del Yang. Magia y sabiduría, que nace desde los tiempos de los tres augustos y de esa tradición, de esa ancestralidad, de esa fuente de energia, el legendario Yu se nutrió, estableciendo así, una relación permanente con la inconmensurabilidad.

Los Huaxia desarrollan su sentido de observación, notan que  los fenómenos se suceden unos a otros, asocian estos, con los movimientos del cielo y los estados de la naturaleza, y comprende que todo es movimiento, es energia, Yin y Yang; de ese sentido de observar el caminar del Sol y la Luna, establecen correspondencias con  la actividad terrestre y humana. En el ser humano surge cierto sentido, de que a ciertos hechos siguen siempre otros, empieza a entender que en el cielo y la tierra, se presentan transformaciones que encuentran correspondencia en los movimientos del cielo y los estados telúricos.

El legendario Yu observa durante las noches,  el movimiento del cielo, y descubre que unos astros están fijos y hay otros en permanente movimiento, a unos llama estrellas y a  otros, planetas, los coloca en el sincronario que había construido para mirar el movimiento del sol y la luna, las estrellas y los planetas en su movimiento circular, de Este a Oeste, tal como caminan por la eclíptica.

Nace el sentido de la periodicidad, el tiempo es suscitado por los ciclos del Sol y de la Luna, el ser humano empieza a sentirse parte de ese orden, al notar que estos producen cambios en la naturaleza, en su entorno y en su organismo, percibe y registra estos,  y la periodicidad con que se presentan; acompañando el flujo de las energías que actúan sobre los estados terrestres, el ser humano se adentra en el “estudio del misterio universal de las trasformaciones periódicas”, que se manifiestan en la alternancia del Yin y del Yang ; asi nace la comprensión de la energética y su influencia sobre los estados de la naturaleza y los ciclos biológicos del ser humano.

Despues de controlar  las inundaciones, el legendario Yu se erige como emperador, sucesor de Shun. En la zona de la Higuera Hueca  es ungido por mandato del cielo; Yu recibe la iniciación de una línea ancestral que nace de Fuxi y Nuwa, convirtiéndose Yu en soberano de una saga que había nacido varios siglos atrás y que perpetuo por milenios, al ser el primer emperador de la primera dinastía china, la dinastía Xia.

Ya siendo soberano de los Huaxia, caminando por la ribera del rio Amarillo, Yu vio nadar una tortuga con cabeza de dragón en sus aguas cristalinas  quien se le apareció durante nueve días seguidos, esta tortuga tenía en su caparazón nueve diagramas que fueron dibujados por Yu en una tableta de jade legado del emperador Amarillo, las mujeres Wu Yu inscribieron los diagramas revelados en  un lienzo de seda.

 

Cuando ya Júpiter ha transitado y volverá a hacerlo sobre la estrella Mizar, que guía  a los FangShih en el encuentro con la revelación, Yu en su viaje por las estrellas, es iniciado por Fu Xi  y Nuwa, quienes le entregan el mandato del cielo; quedando Yu investido como “arquitecto y ordenador del mundo, “fundidor y agrimensor”, y “señor de las nueve secciones del Ho Fang”.

Fu Xi Y Nuwa, dioses legendarios creadores del ser humano y la civilización china entrelazan sus colas de serpiente hasta su tronco y  como figuras humanas emergen portando el compás y la escuadra; Fu Xi, señor de los ocho trigramas y las ocho direcciones, sabio en las cosas del cielo lo mismo que en las de  la tierra, porta en su mano izquierda (Yang) una escuadra(Yin) en virtud de lo femenino y que corresponde a las cosas de la tierra; Nuwa, ”verdadera y gran señora de los cielos”, porta en su mano derecha (Yin) un compás (Yang),  en representación de lo masculino y vinculado a lo celeste, forman así una unión indisoluble, un matrimonio, una comunión cósmica hierogámica entre dioses.

 

 

Fuxi y Nuwa, con la escuadra y el compás,  representan el Yin y Yang; haciéndolos inseparables, interdependientes, en equilibrio, u oposición; en vacío o plenitud, en un proceso continuo de transformación mutua perenne.

Fu Xi y Nuwa, entregan al misterioso Yu el compás y la escuadra, cuando el eje de rotación de la nave Tierra está inclinado y señala hacia la estrella Polar, Yu ubicado en el  Ming Tang, en el templo de la luz, para reflejar la medida del Cielo y de la Tierra, dibuja con el compas una gran circunferencia con nueve anillos, que manifiestan los tres niveles: Celeste, Humano y Terrestre, portadores de ciclos cósmicos, terrestres y humanos, todos compaginados entre sí.

 

 

Con esa orientación Yu  toma la escuadra y dibuja un  cuadrado mágico con nueve cuadrados dentro del gran cuadrado, coloca los nueve diagramas aparecidos en la caparazón de la tortuga  tanto en el sentido cósmico que le dio la tortuga como el sentido terrenal o telúrico que le da la escuadra.

 

 

Así  el misteriosos Yu comenzó a unir el cielo con la tierra, cumpliendo con la misión cósmica de ser un caminante solar rojo, de ser un mensajero de la serpiente emplumada, de ser un  hijo del cielo, de la saga de los tres augustos.

Yu manda a sus ministros Tai Chang Y Shu Hai a   medir los territorios, de este a oeste y de sur a norte, tomando como medida el cuadrado mágico, comprobando que las distancias son iguales, del punto este al punto oeste y del polo sur al polo norte más alejado, cuenta 233.500 leguas y setenta y cinco pasos, con esta medición el legendario Yu armoniza su territorio en nueve provincias y cuatro cuadrantes, siendo su residencia el cuadrado del centro, el cual designa como el Ming Tang el palacio de la luz y desde allí empieza a construir la gran obra. En el centro de cada uno de los cuatro cuadrantes construye cuatro entradas perfectamente alineadas con los cuatro puntos cardinales; al cuadrante del Este en el grado noventa  la denomino la puerta del dragón verde; al cuadrante del Sur, la llamo la puerta del ave fénix rojo, alineada con la estrella polar y el Sol al mediodía; al cuadrante del Oeste la puerta del Tigre Blanco y al cuadrante del Norte, la puerta de la Tortuga Negra, en el último grado.

El misterioso Yu se adentra en los misterios del Cielo y de la Tierra  y sus transformaciones periódicas, que mágicamente dan lugar al Qi, que muta en continua  expresión en el ser, a través de sus canales energéticos, por la actividad del Qi que se concentra en sus resonadores de acupuntura, que están  en consonancia con el caminar de las luminarias, planetas y estrellas por la bóveda celeste que forma un circulo, como la gran serpiente Uróboros que representa el ciclo que  no tiene fin. El misterioso Yu, en el Salón de la Suprema Armonía, realiza los rituales y movimientos, escribe ideogramas para el mantenimiento del orden cósmico y terrestre, para llevar todo al plano cicloscosmico de la realidad, siendo el sincronario una expresión de esta. En el Templo de la Luz, el cuadrado mágico tenía nueve recintos  correspondidos con los nueve territorios, armonizados por el fuego que emana de los nueve trípodes construidos por Yu para depositar el fuego eterno.

Los jefes tribales de cada territorio, le llevaron en honra y respeto los minerales que se encontraban en las profundidades de sus tierras, una vez recibidos los minerales de cada una de las nueve regiones, el legendario Yu los amalgama y funde, construye nueve trípodes calderos de donde fluye el fuego eterno  alimentado por el cinabrio que le da al hombre verdadero la inmortalidad, esos nueve calderos en correspondencia con los nueve soles que el ser humano en su interior debe tener activados para estar en armonía con la esencia, la forma y el origen, los tres Dantian , que deben ser activados por el tránsito del Sol por cada caldero, momento en que debe  ser avivado el fuego contenido en cada caldero, hasta encontrar en la sublimación, la alquimia de la inmortalidad.

Los  Huaxia entonces se  expandieron y pronto formaron lo que llegó a ser conocido como la civilización china Han. Hasta el día, los chinos todavía se  llaman a sí mismos “los descendientes de Yan y Huang”, 炎黄子孙 , reconocen a Huang Di, el emperador  Amarillo como el primer ancestro de la etnia Huaxia quien sembró la semilla de la magia de la energética y la sanación.

Origen de los resonadores Shu Antiguos

La Xia夏  fue la primera dinastía que existió en la China, su existencia se encuentra registrada en los  Anales de Bambú, gobernó entre los años 2205 y 1766 a.c según la cronología basada en los cálculos de Liu Xin. La dinastía fue fundada por el legendario Yu  después de que Shun, el último de los Cinco Emperadores diera el trono a él. Con anterioridad a Dá Yu (大禹), el título de emperador no era hereditario, por lo tanto no existían las dinastías; su hijo Qǐ (启, 啟)  heredó el trono, dando así comienzo a las dinastías en la China.

La dinastía Xia encuentra sus raíces en la tribu de los Huaxia, de donde provienen los Han, tronco al cual pertenecen la gran mayoría de los chinos actuales, vivieron a orillas del  Gran Rio Amarillo. Los Huaxia, con sus poderes chámanicos y danzas de poder dominaban los cinco elementos -wuxing y se conectaban con las estrellas para bajar a la tierra su conocimiento y sabiduría.  El más grande de los chamanes Huaxia…El Legendario Yu.

El misterioso y legendario  Yu llevado por los espiritus danzantes, buscaba en las estrellas la guía y el destino de su pueblo, observaba como  las estrellas del asterismo del gran cazo de la constelación de la Osa Mayor, caminaban círcumpolarmente alrededor de la estrella Tien Ki, la estrella polar, la estrella Thuban, la estrella cabeza de la serpiente de la constelación del Dragón.-Desde la época del emperador Amarillo (2.650 AC)  dominaba la bóveda celeste de la tribu de la serpiente ,de los Huaxia, que habitaban en el valle fértil del Rio Amarillo. Thuban ejercía como estrella polar en aquellos tiempos, en ese retorno milenario la estrella llenó de magnificencia el cielo de los Huaxia e ilumino al emperador Amarillo, para sembrar una saga de la cual el misterioso Yu, fue quien recibió el poder de Fuxi y Nuwa de bajar el cielo a la tierra. La estrella polar permanecía quieta casi sin moverse, pero sin embargo al igual que las demás estrellas  avanzaba un grado cada 72 años sobre el polo norte celeste en su caminar por la eclíptica.;y así los Huaxia empezaron a llevar registro de los movimientos del cielo, cuando la última estrella del cazo se alineaba con la estrella polar.

El legendario Yu andaba libremente entre el Cielo y la Tierra, chamán cósmico de los Huaxia, mostro a su pueblo el camino, guiado por el orden cósmico  acompasaba los ritmos de la naturaleza, para traer fertilidad y bienestar a su pueblo bajando el cielo a la tierra, Yu danzaba, danzaba con las mujeres Wu, con su danza de poder, el paso de Yu, danzando como un Oso, recorría en espiral los nueve peldaños celestes  hasta llegar al feitian, al cielo, fundiéndose con la energía de las estrellas.

El legendario  Yu desde el Ming Tang el templo de la Luz, seguía el desplazamiento de la estrella que se encuentra en la cola de la Osa Mayor, llamada Yaon Kwang 搖光, estrella del resplandor centelleante, y observaba que ésta en su movimiento circumpolar  alrededor de la estrella polar se alineaba con la puerta del Dragón Azul del Este 東方青龍  era momento del equinoccio de primavera, periodo de equilibrio del Yin y el Yang; con la puerta del Ave Fénix Rojo del Sur 南方朱雀 el Solsticio de Verano, periodo de máxima exuberancia de la energía Yang, así como el inicio de la producción de la energía Yin; con el Tigre Blanco del Oeste 西方白虎 momento  del equinoccio de Otoño y con  la Tortuga Negra del Norte 北方玄武Solsticio de Invierno periodo de máxima expresión del Yin e inicio de la producción de la energía Yang .

En ese momento estelar  en que la energía cósmica penetraba por cada punto cardinal, Da Yu大禹. se desplazaba hacia el recinto de su palacio que se identificaba con cada oriente celeste, para vivir cada estación, haciendo manifestar la alternancia y el equilibrio del Yang y del Yin, promulgando las ordenanzas que adecuaban las labores del hombre y de la tierra  con la armonía del cielo en sus nueve provincias. Dá Yu seguía el orden de sucesión marcado por el movimiento de las estrellas del asterismo del gran cazo de la constelación de la Osa Mayor alrededor de la estrella Polar, correspondiendo este orden con la secuencia del segundo cielo comenzando el ciclo  desde el punto Este a los cero grado de Aries, que corresponde al dia del equinoccio de Primavera para el hemisferio Norte y a los cero grado grados de Libra en el Hemisferio Sur.

Al presentarse el momento del cambio de estación, Dá Yu con su danza de poder conducía los rituales para que las  fuerzas celestes se armonizaran con la tierra, interpretando el conocimiento y sabiduría emanada de cada estrella que con su influjo impregnaban el territorio de los Huaxia. Influencia que obra sobre cada ser humano  en su entorno celeste y terrestre, era tarea del legendario Yu lograr que la tribu de la serpiente viviera en equilibrio con los estados de la naturaleza; con su danza de poder Yu chaman cósmico, en su feitian (vuelo cósmico) lograba bajar a la tierra las energías que se presentaban en el flujo del universo. Cuando los planetas transitaban por las constelaciones de la Osa Mayor, Da Yu大禹  volaba a las estrellas envuelto en la piel de un oso, convirtiéndose en una fuerza superior, en un mensajero de lo celeste, interprete de la música de las esferas, del canto y la flor, de la armonía y la sabiduría.

]El Legendario Yu se sitúa en el centro del  Ming Tang (El templo de la luz), desde allí, observa el movimiento del cielo y  el eterno caminar de las luminarias, los planetas sus acompañantes y las estrellas fijas por la gran bóveda celeste, por la eclíptica, llamada por los astrólogos Fang Shih el camino del Tao encontrando que el movimiento de los astros crea el Qi, y a partir de éste, el Yin y el Yang, las cuatro estaciones, y las energias presentes en las ocho direcciones,  del cual el ser humano recibe el soplo cósmico que lo convierte en un caminante de la eternidad.

El SUWEN en el marco de las estaciones, en el capítulo quinto dice: “El Yang procrea y el Yin crece; la primera fase hace referencia a la fase del Sol en  primavera y verano, el Yang tiene un límite de expansión de lo contrario su fuente se agotaría, mientras tanto el Yin se transforma y en otoño e invierno el  Yang se resguarda y el Yin va asumiendo su tarea a través de la quietud, las hojas y frutos se marchitan, la energía desciende y el Yang se interioriza y se conserva”.

Como marcadores de los ciclos, los Equinoccios y los Solsticios, muestran cambios y  mutaciones en los estados de la naturaleza y del ser humano, para adaptarse a estos, el ser humano  construyo calendarios y fue el legendario Yu, en la época de los Huaxia, descendiente de la saga de los tres augustos quien siguiendo la sabiduría de la saga que descendió del Emperador Amarillo sembró en su territorio la calendárica de troncos celestes y ramas  terrestres universo en torno al cual se ejecutaban las faenas agrícolas y el diario vivir de la tribu se comprende a traves de los ciclos que inspiraron a los gobernantes de la tribu de la serpiente quienes interpreta la magia solilunar del Yin y del Yang.

A partir de wuxing cinco movimientos nacen los diez troncos celestes  desde la madera Yang hasta al agua Yin y las doce ramas terrestres de las mutaciones del Sol en la energia que integran los doce animales emblemáticos, con los doce zang-fu y los canales unitarios: al integrar y conjugar troncos y ramas   se manifiestan sesenta estados energéticos que permitieron encontrar la ruta de la energética en los sesenta resonadores Shu que fueron colocados en cada zang fu siguiendo, la ruta del agua cuando Da Yú calmo las inundaciones de su pueblo canalizando el agua desde el pozo hasta los cuatro mares, ruta que expresaba el Universo en cada ser humano su universo ; es  a traves de la compresión de los ciclos, que el misterioso Yu, construyo un orden que le dio trascendencia y prosperidad a su pueblo. y que con el devenir del tiempo y las dinastías confluyo en un sincronario que combina las energias del Luopan (Brújula) con el Lo Shu ( el cuadrado Mágico ).

Es allí, en el Ming Tang, en el templo de la luz, donde confluyen las energías cósmicas desde todos los puntos cardinales el misteriosos ordena Yu a sus   astrólogos-astrónomos, llevar el registro de los movimientos del Sol y de la Luna, de los planetas, de las estrellas, por cada uno de los doce kuanes, para llevar a cabo, los viajes cósmicos que en consonancia con las energias del cielo le permitían en ese danza cósmica  ligar y religar el cielo con la tierra: en los rituales, el legendario Yu, armoniza las fuerzas primigenias del Universo con los estados de la naturaleza, actuando como eje axial, como intermediario entre el cielo y la tierra.

Al presentarse el momento del cambio de estación, Dá Yu con su danza de poder conducía los rituales para que las  fuerzas celestes se armonizaran con la tierra, interpretando el conocimiento y sabiduría emanada de cada estrella que con su influjo impregnaban el territorio de los Huaxia. Influencia que obra sobre cada ser humano  en su entorno celeste y terrestre, era tarea del legendario Yu lograr que la tribu de la serpiente viviera en equilibrio con los estados de la naturaleza; con su danza de poder Yu chaman cósmico, en su feitian (vuelo cósmico) lograba bajar a la tierra las energías que se presentaban en el flujo del universo. Cuando los planetas transitaban por las constelaciones de la Osa Mayor, Dá Yu volaba a las estrellas envuelto en la piel de un oso, convirtiéndose en una fuerza superior, en un mensajero de lo celeste, interprete de la música de las esferas, del canto y la flor, de la armonía y la sabiduría.

La Luna y el Sol, depositarios cósmicos del Yin y del Yang, así como los  demás planetas tienen una relación especial con el circulo (lo celeste) y el cuadrado ( lo terrenal), por cuanto su paso por los cuatro cuadrantes y sus puntos cardinales, por la banda zodiacal, por las constelaciones y asterismos, por las mansiones lunares y por las ramas terrestres y resonadores  Shu (dispuestos alrededor de la eclíptica) hacen que las influencias de las poblaciones estelares y de la energética terrestre se desplieguen en el hombre, tanto en el momento de su nacimiento como en el de los tránsitos planetarios, y ratifican al ser conformado con un sello único que proviene de las estrellas,  que define su energía vital (el Sol) y su energía psíquica(La Luna) , energías que se activan a través del encuentro de lo celeste con lo terrestre, a través de los resonadores de acupuntura llamados por la Medicina Tradicional China, Shu Antiguos o resonadores de los cinco movimientos

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